Teatro LAS MUJERES DE LA LUNA
La obra utiliza un poderoso símbolo para denunciar la invisibilización histórica de la mujer. En la Luna existen alrededor de 1600 cráteres con nombre de hombres,y solo 32 tienen nombre de mujeres. Este dato no es solo científico: en el contexto teatral se convierte en una metáfora de la desigualdad.
La Luna en la obra representa la memoria colectiva, la historia y el conocimiento humano. Que su superficie esté casi completamente nombrada por hombres refleja cómo el relato oficial del mundo ha sido construido desde una mirada masculina, dejando a las mujeres en una “cara oculta”, ignoradas o silenciadas a pesar de sus aportes fundamentales a la ciencia, el arte, la política y la cultura.
El teatro, como espacio de denuncia y reflexión, da voz a esas mujeres ausentes. La obra no solo señala la injusticia, sino que reivindica el valor de la mujer, mostrando que la falta de reconocimiento no es sinónimo de falta de importancia, sino resultado de un sistema desigual. Cada cráter sin nombre femenino simboliza una mujer que fue borrada de la historia.
Así, La cara oculta de la Luna refuerza el papel de la mujer al exigir visibilidad, memoria y justicia. Invita a cuestionar quién escribe la historia y a comprender que nombrar es reconocer, y que mientras no se nombre a las mujeres, seguirán relegadas a la sombra. La obra se convierte entonces en un acto de reparación y de lucha por la igualdad.